jueves, julio 27, 2006

Un alto en el camino para saludar a los amigos.


A este hombre vanidoso que acabada su reflexión sobre el proceso intelectual del creador ha decidido darse un baño de auto halago y ha subido a su blog las "32 postales romanas", en una apoteosis de fe en el impulso vital que solamente los dioses pueden derramar sobre los mortales, le ha quedado un enorme vacío interior y ni siquiera la mirada a las laderas festoneadas de pinos de Cueva Valiente o de Cabeza Líjar, le ha devuelto el ánimo sosegado del que hace gala cuando escribe, seguramente con la intención de fascinar a sus lectores. Ha dejado pasar un día entero convencido de que ha perdido el paso y no sabe como seguir. ¿Cómo retomar el espíritu calmo de la vida que andaba escribiendo? se pregunta. Nadie, claramente, va a contestarla: Ana no, por supuesto, porque ya está acostumbrada a estas dosis de negrura y a Goyerri tampoco, porque cuando le ve cejijunto y con la cabeza gacha, opta por darse una vuelta por el jardín y ladrar poderosamente a cualquiera que pase por la calle. Recuerda este hombre a una actriz, Ana Karina, caminando por la playa preguntándose " y ahora, ¿que puedo hacer?, ¿que voy a hacer?" en aquella maravillosa y olvidada Pierrot Le Fou. Pues bien, él sabe como la protagonista de la película de Godard que tiene que hacer algo antes de seguir.
No hay respuesta. La paloma que ha subido al blog como imagen capitular de este artículo (insiste en que le disgusta la palabra post, cuando lo que escribe son reflexiones en forma de artículos periodísticos), es una paloma que en su último viaje a Roma se posó en la balaustrada de la terraza de la suite en la que se alojaban Ana y él, nada más llegar y dejar las maletas en las banquetas. . Por razones ignoradas, el hotel "Domus Romana" decidió, al no poderle dar la habitación de siempre, alojarle en una suite de película romana, de dos cámaras unidas por un arco interior y por una enorme terraza de ladrillo haciendo juego a paredes ocres y sienas, con una fuente (de la que no manaba agua) en una esquina, y una bella vista sobre el cielo romano y sus tejados. La paloma fué a posarse en la balaustrada, ignorante de la existencia de nuevos inquilinos. Hoy, al ver la foto y decidir colgarla, recuerda nuestro amigo que ese fue el último viaje antes de que el cáncer se colara en la vida de Ana y por lo tanto en la suya, de tan poderosa manera que durante siete meses todo ha girado en torno a un maldito desarreglo celular que esta vez ha perdido la batalla, como toda guerra construída de sufrimiento e incertidumbre.
Una historia lleva siempre a otra y los días en que, desde finales de enero, empezó a publicar sus escritos diarios en este blog, ha ido recogiendo retazos de una vida a la que asiste como espectador, ya que lo importante no se dirime en el blog, ni en el Pc, sino en el quirófano y en la habitación de los hospitales (dos) en los que en los últimos 120 días ha dormido 60 noches, en cuatro fases diferenciadas por altas y recaídas. Un solo escenario, visitas siempre agobiantes, noches de atención constante y frente a él una persona a la que después de tantos años desconocía, porque generalmente la faceta del sufrimiento y del coraje se desconoce en el otro que nos suele acompañar cotidianamente. La intuición del vacío, el miedo racional a la soledad, el ejercicio constante de la disciplina y el cariño convertido en cobertor de cualquier gesto, le han permitido escribir casi cada noche, sus propias reflexiones acerca de vida, libros y personas, en un proceso de reencuentro que empezó hace años, cuando decidió que ya estaba bien de vivir muriendo cuando lo que realmente le apetecía era morir viviendo.
Personas ajenas, algunas menos, otras más, han ido creando un mundo republicano (en el más civil y afectuoso sentido de la palabra) de fantasmales amigos, gnomos de internet, que con mucha frecuencia le han visitado y a los que con la misma frecuencia no ha dejado de visitar. Hasta descubrir que el lenitivo al agobio solitario de la enfermedad que les atenazaba a ambos (porque en una pareja una enfermedad es cosa de dos) no eran las visitas de amigos y familiares que solían reclamar una información puntual de la situación y le obligaban a escuchar una opinión pseudo médica que además de no interesarle en absoluto le molestaba. El quería el silencio y la calma y lo encontró en este mundo fantástico (sí, escribo ahora mágico, por única vez) en que las personas se encuentran entre susurros y les basta con escribir dos líneas para mostrarse.
¿Cómo podría ahora, siete meses después, de nuevo en el bosque y en encaminada salud, no reconocer que esta experiencia ha sido, toda ella y en todos los sentidos, la más enriquecedora de su vida?.
No quiere escribir más, para que no se le diga que ya está de nuevo con su estilo moroso, lento y pretencioso, y porque cree que las cosas cada día deben decirse con menos palabras: que esta paloma romana vuele con un mensaje para los gnomos de internet que le han visitado y leído. Gracias.
Promete seguir mañana desde el bosque como si nada hubiera sucedido.

21 comentarios:

  1. Un gusto leerlo y darlo a leer.
    Me agrado esta reflexion, un poquito de identificacion de mi parte tal vez.
    Y si no lo veo aca, me lo encuentro por ahi hablando de otros temas, y es un gusto leerlo;porque para mi se le nota el placer al escribir cuando se le lee, y el empeño que pone en las palabras para ser interpretado.
    Saludos

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  2. También yo te veo(uso el tú siempre a la manera de aquí) y visito de vez en cuando tú blog. Recuerdo que me gustaron mucho las fotos, tan frescas...
    Es verdad, escribo con placer, con mucho.
    Hasta pronto pues.

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  3. ya sé, ya sé, ya sé...cuántas veces te he leído que no te gustan los halagos?...ufff

    pues no importa, porque no puedes quitarme el deseo de decírtelo...

    me gustan tus letras...las quiero y las valoro mucho.

    así que seguiré aquí, como siempre.

    y se me hace, que algún dìa, volverás a reconocer en tu alfabeto la palabra "magia".

    a mi me ha parecido increible, que en mi escepticismo, pude haber encontrado en este mundo bloggero y a veces loco, lo que buscaba.

    ...y amo a Goyerri y admiro a Ana.

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  4. Clarice, la palabra magia es siempre un exceso por incredulidad, porque no acabamos de creer en la naturalidad de las cosas buenas. A la vida no le hace falta la magia para ser hermosa, ¿o es que es irreal, por ejemplo, lo que narro en este articulito?
    Pero en cualquier caso gracias por venir aquí.

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  5. Sé de lo que hablas. Pero lo que me ha impresionado hasta dejarme anonadada es cómo lo has dicho, cómo lo has contado. Compartir esas emociones que se dan en este medio que parece lo más antinatural del mundo es algo que obviamente nos está ocurriendo a los que trajinamos por él. Pero la forma en que lo has expresado... mira, voy a perder la verguenza y decirte que al terminar de leer tenía el estómago anudado y en el tórax y la garganta tenía un !Dios mío!.

    Es sorprendente, Luis, este post (disculpa que siga llamándole post), y para mí ha hecho las veces de llave para volver a entrar a leer de nuevo los anteriores, incluso desde enero.


    Un fuerte abrazo!

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  6. Roma: te agradezco tus palabras mucho. Quiero expresar algo, a ti, que fuiste la primera persona que pasó por aquí. Yo no pretendo compartir emociones sino explicar con sencillez (eso si lo prtetendo) los estados de ánimo de esa persona que soy durante el recorrido de la vida que estoy viviendo y en la que repentinamente he descubierto un nuevo tipo de confiada amistad. Yo creo que estos ires y venires son como encontrarse en el bar al final de una jornada y antes de volver a casa. Y en esa charla informal digo lo que pienso y trato de ser sencillo.

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  7. Después de todo lo ya dicho es difícil agregar algo nuevo. Esta vez me rehúso al halago como un acto de respeto. Sólo un abrazo en el bosque. Nads más.

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  8. José Antonio: pues seré yo quien te invite a la copa que prefieras en esta, tu casa del bosque. Tenemos mucho de que hablar.

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  9. Has hecho una buena elección con la paloma, luis. Seguramente es el ave con mayor carga simbólica pero no la veo hoy sobre la terraza evocando la paz. Más bien como símbolo de la libertad que atribuimos al vuelo y al poder posarse donde uno quiere y como quiere; a la visión que ofrece una mirada desde arriba, que lo abarca (casi)todo y permite evaluar lo que hay a sus pies; a la capacidad de remontar y remontarse; al descubrimiento de una cierta inocencia, pese a todo, y un deseo de subir más alto; un ave que bien puede llevar sobre su lomo plumoso a un buen grupo de gnomos.

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  10. Pues eso es, Isabel, ni más ni menos. Además quiero matizar algo: es realmente romana. Vive en la confluencia de la Vía de la 4 fontanas con la Vía Nazionale, la que si tomas para abajo te lleva a las escaleras que bajan a la columna de Trajano. Un abrazo. Ese edificio siniestro que se ve tras ella es el Ministerio de Hacienda. Un abrazo.

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  11. Luis:

    Estoy convencida que a la vida siempre le falta alguna cosa para ser perfecta.

    Ana C me enseñó que "Magia y Amiga" llevan las mismas letras.

    ¿No podemos ser un poquititititos románticos para pensar en la magia?

    Claro que todo lo que escribes es real....pero en la realidad de tus letras llevas la magia. Este el pequeño detalle.

    ¿...o de plano tendré problemas con mis ojos?

    ...y ya no me repeles? eh? jajajaja

    así te quiero señorcito que no le gusta recibir halagos, jajaja

    y mis halagos son sinceros y de corazón.
    Nooo me reprimas...jajaja

    ahhhh los blogs...uff

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  12. Clarice, tres cosas:
    - tus visitas son queridas y apreciadas, te lo asgeuro, y por nada del mundo querría reprimir nada en nadíe y en tí tampoco, por supuesto.
    - soy un afectuoso combatiente contra el concepto "magia" aplicado a cuestiones de la vida que son naturales, Tampoco me convence el romántico aplicado al amor, porque en la realidad el movimiento romántico fué otra cosa: un ansia de libertad, una entrega a la naruraleza destada, etc. La magia se ha desarrollado como una plaga a partir del famoso realismo mágico y es una mistificación de la realidad; llamamos mágico a lo que nos emociona sobremanera, de forma realista u oracular, es decir, críptica, necesitada de interpretación, y componemos una irrealiodad que es falsa. Si mis letras te emocionan no es porque sean mágicas, es porque tu capacidad de emocionarte conecta con mis escritos y eso me alegra sobremanera; no hay magia sino realidad entre tú y yo, autor y lector, creador y creador. No hay nada sobrenatural en nustra vida, pero hay tanmtas cosas bellísimas...
    3 - No es una cuestión de halagos o no, Clarice, es que me averguenza leerlos, no se donde meterme, me sonrojo, la lisonja me parece desmesurada; me sonrojo es lo cierto, y por eso lo digo. Yo escribo para vivir, por mi gusto puro y para gustar, para tu gusto puro.
    Y 4 FUERA DE ÍNDICE: cuantas veces escribas "magia" sonreiré con cariño y cuantas veces me halagues me sonrojaré. Pero que lo sepas, me sonrojaré...

    Un abrazo. Y saludos a Movie.

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  13. ¿Por qué será que todos los Ministerios de Hacienda tienen algo de siniestro? Siguiendo hacia abajo la via Nazionale, están los jardines Aldobrandini que asoman sobre la plaza Magnanapoli. No sé si has subido alguna vez a ellos (¿recuerdas que están en alto?) Si no lo has hecho, te lo recomiendo. Son pequeños, pero recoletos y ese desnivel que tienen sobre la plaza les dan una gracia especial. Desde allí el caballo de Vittorio Emmanuele del Vittoriano parece que esté flotando en el aire. Y hay un busto de Lucrecia en el momento de clavarse el puñal en el pecho. Hasta allí seguro que ha volado alguna vez tu paloma. Besos.

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  14. Isabel: Los jardines los conozco, porque esa es la zona en que nos alojamos siempre. Los recuerdo desde abajo, me impresiono su aspecto y luego los visitamos, incluso en alguna ocasión para tomar un ñultimo aliento después de horas de caminar y ya de retorno. No he reparado en el busto de Lucrecia. Abajo, en la Vía Nazzionale, subiendo, pero muy poco, está a mano derecha la Vía Génova, que es calle sin salida. Pues en la mano izquierda de esta callecita y al final de la misma esta "Est! Est! Est"", dicen ellos que la más antigua pizzeria de Roma, magnífica en todos los sentidos, por tradiciópn y mobiliario,m además de las pizzas y un bacalao frito que quita el sentido. Importante: público italiano y algún que otro turista despistado. Hablan un itañol muy asequible.

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  15. Esta gnoma leonesa se alegra muchísimo cuando pasea por tu bosque...por cierto, te he traido uno "mágico" desde tu ciudad :-) cualquier día aparecerá en un cuento. Besos para Ana y un guau a Goyerri, para ti un abrazo mediterráneo.

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